EL OTRO VATICANO también aproblemado

LA ESTACA Nº2 Noviembre 2015 – Pág16 – Deporte

EL OTRO VATICANO también aproblemado

En el reciente Mundial Sub 17 jugado en Chile, brillaron por su ausencia los más altos dignatarios de la FIFA más preocupados hoy, al igual que la dirigencia sudamericana, de no ser extraditados a Estados Unidos por los sobornos y corrupción que remecen al ente rector del fútbol mundial.

 

Por Pappalardo.

 

No hace demasiado tiempo la inauguración de un Mundial de Fútbol, cualquiera hubiese sido la categoría, habría contado con la presencia de Joseph Blatter y toda su corte, que cuál poderoso emperador, recorría el mundo recibiendo toda suerte de homenajes y besadas de mano de los gobiernos y dirigentes deportivos.

Hoy el Mundial Sub 17 que se disputó en Chile, fue pobre en la concurrencia de estos príncipes y cardenales, más preocupados hoy de no moverse de sus países, por temor a una extradición, aunque algunos ya están detenidos en Zúrich, por la acción que lleva a cabo la Secretaría de Justicia de Estados Unidos.

La cúpula del fútbol internacional, hasta hace poco investidos de un aureola casi divina y sintiéndose intocables, recorrían el mundo con el pasaporte  de la FIFA –hoy la mayor trasnacional de espectáculos del mundo–, y que hace ya muchas décadas, dejó de ser el organismo que aglutinaba a las federaciones deportivas de un deporte llamado fútbol, cuyo propósito era promoverlo en todos los rincones del planeta.

Lo sucedido no hizo más que confirmar la relación cada vez más pronunciada entre poder, dinero y corrupción en este mundo que vivimos, que no ha dejado inmune a ningún gran organismo… Y la FIFA, como en el virus de “The Walking Dead”, se contagió y fue convirtiendo en zombies de prácticas ilícitas a todos quienes tocó.

En el 2006 el periodista Andrew Jennings escribió el libro: “¡Foul! The Secret World of Fifa: Bribes, Vote Rigging and Ticket Scandals!!” (“¡Falta! El mundo secreto de la FIFA: Sobornos, amaño de votos y escándalos de entradas!”), donde denunció el grado de descomposición del “otro Vaticano” –como le gustaba a Joseph Blatter que le dijeran a la institución con sede en Zúrich–, según sus más cercanos.

“Sé que son escoria criminal; lo he sabido durante años”, dijo el veterano periodista escocés durante el lanzamiento de su libro que resumió la larga investigación que se fue reflejando en varios libros, artículos y hasta en un documental para la BBC.

Jennings fue quien entregó al FBI la primera prueba del caso que ha ido desmontando a la cúpula de la FIFA y a su “padrino” el presidente Joseph Blatter.  La investigación de la Secretaria de Justicia, Loretta Lynch, descabezó a buena parte de la CONMEBOL –la Confederación Sudamericana de Fútbol– y donde el presidente de la ANFP de Chile, Sergio Jadue, también fue tocado por la varita de la justicia estadounidense y en un hecho escandaloso viajó a entregarse al FBI tras descubrirse que prestará colaboración por aparecer entre los directivos del fútbol sudamericano que también recibieron sobornos, como se sospechó desde un principio. Una cuenta bruja en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes por US$2,2 millones es lo que hasta el momento han podido comprobarle en medio del estupor del directorio de la ANFP que él encabezó y que con gran cinismo han declarado “sentirse sorprendidos” y que “nada sabían”.

El gordo que los traicionó

El periodista confidenció al “Daily Mail” (2009), que fue el FBI el que lo contactó a través de un conocido en el MI6 (servicio secreto británico). Tres agentes norteamericanos lo llevaron a un bloque de oficinas en el centro de Londres y le dijeron que  “querían que les ayudara a cazar a Blatter y sus compinches de la FIFA”.

Fue así como comenzó a desentrañarse el imperio de sobornos y corrupción al interior de este verdadero estado supranacional  que actuaba sin contrapesos y controles en el mundo. En 2011 Jennings obtuvo valiosa documentación al acceder a los archivos financieros de la CONCACAF (Confederación Regional de Fútbol del Caribe, Centroamérica y Norteamérica), que su secretario general, el norteamericano Chuck Blazer, mantenía ocultos.

Blazer había robado 2 millones de dólares camuflados en comisiones falsas y Jennings traspasó la información al FBI. El obeso y dicharachero Blazer –que más de una vez pasó por Chile y donde le rindieron toda suerte de honores y lo recibieron hasta en La Moneda, con motivo de visitas previas  al Mundial Sub 17–, proporcionó al FBI, a cambio de su salvación, todo lo necesario para construir el caso; incluso llevó un micrófono oculto con el que grabó a sus camaradas de la FIFA.

De ahí para adelante, los hechos se han sucedido con extrema velocidad y a nadie ya le sorprende la caja de Pandora que se abrió tras la arremetida de la justicia norteamericana.

Este año el periodista alemán Thomas Kistner publicó el libro “FIFA Mafia”, en el que cuenta que desde hace más de medio siglo, la Federación Internacional de Fútbol Asociado, se ha ido corrompiendo progresivamente.

Relata que la marca deportiva de origen germano  Adidas y su dueño, Horst Dassler fueron los primeros en establecer relaciones ilícitas con ellos y que a partir de ahí hay muchos nudos en los que se encuentran desde el ex presidente del COI (Comité Olímpico Internacional), el español Juan Antonio Samaranch, y hasta… el Opus Dei.

“Cuando se unió a Joao Havelange (ex patriarca de la FIFA y luego condenado por sobornos), crearon un plan maestro: si juntan a los presidentes de las federaciones, controlan todo el deporte. Son ellos, entonces, los dueños del deporte sin rivales. Yo voy con mis órdenes y ellos vienen con los contratos. Era fácil convencer a los presidentes para que ellos se llevaran su parte. Entró más dinero con la televisión, y por tanto la “tajada” de cada uno era cada vez mayor. Y esto tenía que ser mediante regalos porque los presidentes de Federaciones no pueden ganar dinero con ellas. Eso era lo que le pasaba a Havelange, por ejemplo. Pero Blatter es presidente ejecutivo, por lo que se sabe que tiene un sueldo”, agrega Kistner.

Kistner denuncia los insólitos vínculos de la FIFA con el Opus Dei.  “Hubo una extraña donación que fue gestionada por unos miembros de la FIFA vinculados al Opus. Es increíble lo cercano que está el Opus del deporte. Hay que pensar que Samaranch era unos sus miembros. Es difícil saber quién está exactamente dentro de esta organización, ya que es muy hermética y sus miembros tienen permitido mentir. Pero lo que sí sabemos es que las dos mayores organizaciones deportivas, a saber, FIFA y el COI, están cerca del Opus y muy unidas a la Iglesia Católica. Blatter tiene una lucha personal sobre quién tiene más seguidores, si la Iglesia o la FIFA, y está ganando esta batalla”.

El poder de Blatter

Tras el retiro por edad de Havelange, Joseph Blatter se convirtió en el nuevo rey de la FIFA, logrando ser reelecto gracias a que cada federación es un voto. “Vale lo mismo el voto de Alemania o España, dos de las más grandes, que el de Vanuatu o Maldivas, que no tienen ligas de fútbol. Estas diminutas federaciones ganan lo mismo que Francia o Argentina cada año. Por supuesto, los dirigentes de esos países están encantados, porque todo el dinero que reciben es para ellos y su único cometido es ir a Suiza cada cuatro años a votar. Y no tienen ningún interés en cambiar esta situación”.

Así el poder de Blatter se fue haciendo incontrarrestable.  “Es un error intentar comparar la FIFA con otra empresa normal. Aparentemente lo es, porque gana dinero (2.000 millones de euros al año) y lo reinvierte, teóricamente, en el fútbol. Blatter lleva 34 años en la FIFA y es presidente desde hace 17. Si aparece alguien nuevo en el organigrama, él ya lo domina todo”, asegura.

La FIFA se ha cuidado de no transparentar sus finanzas. Según Kistner son “37 millones de euros dedicados a la cúpula exclusivamente. Cada miembro del Comité Ejecutivo se hace millonario por un período, ganando entre todos unos siete millones de euros. Quedan 30, pongamos 28. Luego está el secretario general, pongamos que gana 2 millones. Quedan 26. Los ocho directores, pongamos que ganan medio millón. Quedan 22 millones… y sólo quedaría Blatter. Es una de las cuestiones cruciales que deben saberse. Quizá por eso lleve tanto tiempo agarrado a la silla”.

Pero tarde o temprano los imperios se derrumban. Estados Unidos empezó investigando a algunos de sus miembros, pero, terminó golpeando las puertas de la FIFA. La justicia investiga el blanqueo de capitales de estos miembros desde hace cinco años, más o menos a partir de 2010, antes de que se decidiera el Mundial de 2022 en Qatar.

Así durante el Congreso Anual fueron detenidos en marzo pasado el uruguayo Eugenio Figueredo, en su calidad de vicepresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol y de la FIFA; Eduardo Li, presidente de la Federación costarricense de fútbol y el brasileño José María Marín, miembro ejecutivo de la Confederación Sudamericana de Fútbol. Asimismo, Julio Rocha, ex presidente de la Federación Nicaragüense de Fútbol y funcionario de la FIFA y el venezolano Rafael Esquivel, presidente de la Federación de Fútbol de Venezuela y miembro ejecutivo de la Confederación Sudamericana de Fútbol.

Además, la policía suiza arrestó a los británicos Costar Takkas, ex secretario general de la Federación de Fútbol de Islas Caimán, y Jeffrey Webb, presidente de la Confederación de Fútbol de América del Norte, Centroamérica y el Caribe, y vicepresidente de la FIFA.

Por ahora siete de los 14 acusados buscados por la justicia de EE.UU., están arrestados en Zúrich. Algunos alcanzaron a escapar a sus países e involucran además a empresarios de las compañías que sobornaron a los directivos para quedarse con el gran negocio de las transmisiones televisivas. Procedimientos de extradición también se han iniciado en Argentina, Brasil, Trinidad y Tobago y Paraguay. En este caso afecta al otrora presidente de la CONMEBOL, el octogenario Nicolás Leoz, quien alguna vez en el paroxismo chileno, una calle en La Serena,  llevó su nombre.

Tras el escándalo mundial, Blatter anunció a poco de haber sido reelecto por cuarta vez, que declinará el trono en febrero de 2016. Quizás lo que más influyó para que resolviera anticipar su renuncia fue darse cuenta que los acusados hoy enfrentan juicios de extradición y que él como todos los mortales es objeto de la ley y que no está por encima de la misma.

Aparte de ello se sumó el malestar de las grandes empresas patrocinadoras de la FIFA como VISA,  Coca Cola y Budweiser, entre las principales, que anunciaron la posibilidad de rescindir los multimillonarios contratos, si no daba un paso al costado.

Por su parte, las autoridades suizas están llevando a cabo su propia investigación sobre la adjudicación de las Copas del Mundo de 2018 y 2022. Los suizos sospechan que el lavado de dinero tuvo lugar durante el proceso de selección. Fueron allanadas las oficinas centrales de la FIFA en Zúrich, donde se confiscaron datos y documentos electrónicos. La policía tiene programado interrogar a 10 miembros del comité ejecutivo de la FIFA, quienes participaron en la votación del 2010 en relación a la adjudicación de la Copa del Mundo.

A estas alturas ya parece poco probable que las adjudicaciones de Rusia 2018 y Qatar 2022 sean derogadas. La FIFA ha anunciado los resultados de su propia investigación en relación al proceso de adjudicación para las dos competiciones, diciendo que no encontró señales de ilícitos (aunque Michael García, el abogado estadounidense que dirigió la investigación, dijo que el resumen público que la FIFA presentó de su informe era “incompleto y erróneo”).

¿Cabrá alguna duda?

 

Leave a comment

Your email address will not be published.


*