LOS CONTEXTOS DE MIGUEL…Para esa Cuba, Miguel es un héroe nuevo

LA ESTACA Nº3 Marzo 2016 – Pág23 – Libros

 

LOS CONTEXTOS DE MIGUEL

Para esa Cuba, Miguel es un héroe nuevo

 

Estas palabras se leen en la presentación del libro Ahora es tu turno Miguel y que realizó la periodista y cineasta cubana Rosario Alfonso Parodi en diciembre pasado en Santiago de Chile.

Este libro-homenaje cubano a Miguel Enriquez “promovido por unos jóvenes desde una realidad muy distinta, muy distante”, nos deja ya en su presentación reflexiones importantes.

Siempre se habla de la vigencia del pensamiento de Miguel Enríquez, de su ejemplo de lucha y convicción, pero para nosotros, Miguel ¿es un héroe antiguo?

El nuevo escenario que vive Cuba y consecuente contrapelo al que se verán sometidos quienes defienden los principios y logros de la Revolución, les empuja naturalmente a buscar nuevos referentes, llegando a nuestra “vieja historia”.

Este contexto tal vez permita que las ideas y el pensamiento de Miguel en un marco de debate abierto, de urgencias reales, de coyunturas y caminos a seguir sean arte y parte en la defensa permanente de los valores consustanciales de la Revolución Cubana, fluyendo ya no por discursos e ideales que a veces solo se albergan en alguna pequeña plaza o calle en Chile que lleva su nombre.

Por ello, y tal como se títula este libro-homenaje, Ahora es tu turno Miguel.

Palabras de presentación en Santiago de Chile del libro

Ahora es tu turno Miguel, un homenaje cubano a Miguel Enríquez

Por Rosario Alfonso Parodi.

Me he preguntado desde que llegue aquí que puede decirles a ustedes la presentación de un libro como este, un homenaje hecho en La Habana promovido por unos jóvenes desde una realidad muy distinta, muy distante.

Ese cuestionamiento se ha agravado en la medida en que se me traslucía en forma ideal y material el país en el que algunos bancos usan como slogan, quizá sin saberlo, la frase de José Martí: con todos y para el bien de todos.

He conocido así una capital en la que la solidaridad se muestra como un aditamento de subasta y obra de caridad; he conocido una capital en la que las izquierdas militantes son resistencia cándida, y las históricas son sombra de león; una capital en la que la enajenación del pobre y el rico se interceptan en el trampolín de las demandas del consumo, que hace a las personas mirarse con la pregunta de cuánto cuestas como sustituta de cuánto vales; he visto museos que hablan de historia y la cuentan como petrificada, como retablo de una memoria quebrada, o sea desde las catedrales sin santo de la desmemoria; he visto incluso como algunos timadores hablan de progresismo usando el fantasma de chilenos radicales como Miguel.

Entonces me he reafirmado en la pregunta de que le puede decir a ustedes hoy que venga desde Cuba un libro que tributa a un hombre del que aquí no hay tarjas, ni parques, ni avenidas; abundantes sí con el nombre de sacerdotes y catedráticos, entonces decidí decirles, y les diré, lo que representa Miguel para mí como cubana y lo que creo que, para orgullo de ustedes, puede representar en mi país, el papel que creo está abocado a desempeñar su ejemplo y su vocación de obra.

Les puedo decir que para Cuba, no para el poder, la oficialidad o el estado, sino para la gente que piensa Cuba desde una tradición revolucionaria y heterodoxa, este no es un libro de diálogo entre los caídos. Allende no le dice a Miguel ahora es tu turno, sino nosotros, los que estamos discutiendo y peleando por una idea de país para Cuba que construya y preserve.

Para esa Cuba, Miguel es un héroe nuevo, el hombre que Che pide formar sin molde y sin dogma, solo con la palanca movilizadora de la convicción de bien, un hijo rebelde y nada discipular de nuestra revolución, un hombre que no es un modelo de sacrificio, sangre y derrota, pues no busca ni desea la inmolación por la gloria sino la sobrevida para trabajar y crear.

Para los cubanos, en lo afectivo, Miguel ya tiene significaciones, es las casas de los chilenos, es un pedazo de Alamar lleno de gente con convicción de resistencia, de disposición de avance, es la plaza Salvador Allende, es el recuerdo de los hijitos de unos padres combatientes que esperan la victoria, es un hospital enorme y arterial.  Y por eso sentimos que debíamos llenarles también de contenido en lo simbólico a Miguel Enríquez.

Por eso, hacemos para Cuba un libro que rinde tributo, pero que también pone a discutir opiniones encontradas, NO pospone el debate para otro momento. Confronta los conflictos y los equívocos que endurecieron a un revolucionario frente al dogmatismo, y para eso además de la mirada de nuestros investigadores, polemistas e historiadores, le damos en este libro la palabra a Miguel, cuyos textos NUNCA han sido publicados en mi país, y ahora lo hacemos hablar desde la tensión, la presión de su tiempo.

Este libro será distribuido por nosotros en nuestras universidades, en todos los escenarios posibles de pensamiento, porque Miguel puede hablarle con formas nuevas de Revolución a nuestro país de hoy, en el que se quiebra un tipo de vida que no sabemos cómo acabara siendo; por eso necesitamos las armas de estos hombres, nos urgen paradigmas legítimos, fuerzas morales, que serán las UNICAS capaces de embestir esas ansías malditas de revocación, de regresión.

Para evitarlo vamos a agotar en Cuba todas las lecciones necesarias, vamos a mostrar, discutir, apuntar, para que NUNCA –porque sería matar por segunda vez a muchos muertos– nunca un banco venda miedo, ataduras y miserias, usando las palabras de hermandad de José Martí.

 

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